29 noviembre 2016

La medición del coste logístico y el modelo ABC

Imaginemos una fábrica de sombreros que sirve un solo pedido de 10.000 sombreros en todo un año. Ahora pensemos que la misma fábrica sirve 10.000 pedidos en un año de un solo sombrero. En una contabilidad analítica tradicional, el coste es el mismo en los dos casos, cuando todos sabemos que no es así.

El modelo de costes basado en actividades, o modelo ABC, aporta mucha más información para el cálculo del coste y se está convirtiendo en una eficaz herramienta para conocer y racionalizar el coste logístico.

El modelado ABC genera un mapa económico de actividades y costes, con el objetivo de promocionar acciones encaminadas al incremento de la eficiencia, la disminución de costes y la intensificación de la utilización de activos. No se trata sólo de una metodología de costes, si no que el objetivo principal es la mejora en la gestión y en la ventaja competitiva de la empresa.

Este modelo aborda la problemática logística en términos económicos, permitiendo el análisis de mercados y productos, resolviendo la problemática entre subcontratar o fabricar, y analizando las fuentes de gastos, valorando actividades, servicios y productos, además de generar “escenarios" o situaciones a analizar, que nos permitan conocer la actuación de la empresa en el futuro.

Los sistemas de costos tradicionales fueron diseñados cuando la mano de obra directa y los materiales eran los factores de producción predominantes, la tecnología era estable y existía una gama limitada de productos. Hoy en día, es difícil encontrar alguna empresa que se rija de esta manera, por lo que cabe esperar cambios en la forma de hacer contabilidad. Los costes indirectos tienen cada vez más peso en la empresa. El sistema de costes basado en actividades permite imputar correctamente los costes indirectos.

Los productos consumen actividades y éstas consumen recursos.

Por otra parte, la Gestión Basada en Actividades, o ABM, permite identificar qué actividades del mapa “aportan o no valor", definiéndolas como de Valor Añadido o de No Valor Añadido. A través de la Simulación de costes, podemos generar escenarios o situaciones a analizar, donde testamos actuaciones de mejora de procesos y su impacto en la mejora de la actuación y coste logístico.

En la actualidad, raramente se usan los sistemas de costes con el fin de analizar la eficiencia operativa de la logística de la empresa. Realmente, estamos desperdiciando una información valiosísima para conocer nuestros procesos y estudiar posibles reducciones de costos. Puesto que el ABC/M describe el coste de cada actividad, nos alertará cuando ciertas actividades hagan un consumo excesivo de recursos y deban ser optimizadas. En un entorno como el actual, debemos conocer cuales son nuestras ventajas competitivas, es decir, aquellas actividades que redundan en una mayor competitividad de la empresa y son estratégicas para nuestro negocio.

Estas ventajas son los factores que el cliente valora y que nos diferencian de los demás. El ABC/M clasifica las actividades e identifica las que añaden valor y son estratégicas para el negocio y las diferencia de las que no lo son. A partir de este análisis se podrán tomar decisiones en relación a subcontratar aquellas que supongan costes excesivos y no sean críticas, o desinvertir en aquellas actividades que no añaden ningún valor a nuestros productos y hacen peligrar nuestros márgenes. Esto nos permitirá centrarnos en aquellas que sí nos generan competencias clave para la empresa.

Guillermo Giménez Gualde, socio de Consultoría.
ggimenez@vlc.auren.es

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