17 octubre 2016

Retos, Retos, ...

La globalización, la tecnología y los cambios demográficos son los grandes retos a los que se enfrentan en la actualidad las firmas de servicios profesionales y auditoría. Son desafíos que anticipan cambios profundos en la configuración de los servicios prestados y en la organización de las firmas, y que exigen innovación y flexibilidad para adaptarse a un entorno cambiante y mantener una posición sólida en el mercado.

La International Federation of Accountants (IFAC) representa a más de tres millones de profesionales del asesoramiento y la auditoría a nivel global y ha analizado estas transformaciones en el documento Trazando el futuro de la profesión global, en el contexto de su Plan Estratégico 2016-2018.

El trabajo analiza el modo en que estos retos afectarán a los profesionales, así como cuáles deben ser sus respuestas para atender al papel que la sociedad les demanda. Porque la complejidad de los problemas y el clamor social en pos de más transparencia sugieren que el rol de los auditores tendrá una relevancia creciente.

Las empresas operan cada vez más en un entorno global, por lo que requieren de firmas y profesionales que les ayuden a disponer de información -financiera y no financiera- precisa y fiable relativa a su evolución. Los auditores realizan una función de interés público al dar confianza respecto de las cifras que reportan las compañías y deben ser capaces de actuar sobre organizaciones complejas que operan en entornos internacionalizados. Necesitamos profesionales capaces de pensar y entender la globalidad y la complejidad.

Junto a esto, la tecnología es parte esencial de los procesos básicos de las empresas. Constituye un núcleo vertebrador de la obtención y gestión de la información que luego debe ser validada por los auditores. Muchos de los trabajos realizados por los profesionales del asesoramiento pueden simplificarse con el uso de la tecnología. Para una firma o despacho profesional, mantenerse actualizado y disponer de las herramientas tecnológicas más avanzadas supone un elemento esencial para garantizar un servicio de alta calidad.

En cuanto al factor demográfico, tiene una profunda afectación en los servicios y en la organización de las firmas del sector auditor. Hay que repensar cómo hacer atractivo el trabajo a jóvenes altamente preparados que valoran su vida personal más allá de su compromiso laboral -sí: ¡atraer y retener talento!- y apostar por la formación permanente y la multidisciplinariedad. Desde ya mismo.

Antoni Gómez, vicepresidente de Auren y Presidente de Auren internacional

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